La primera recomendación que queremos hacerte es que siempre que tengas la posibilidad de jugar a la ruleta europea, lo hagas. El doble cero que tiene la ruleta americana le da grandes ventajas a la casa. En la ruleta europea en cambio es más fácil ganar. Si te gustan las tragaperras, regístrate en el mejor casino.
No te dejes engañar por los sistemas de apuestas que dicen funcionar. La ruleta es un juego puramente de azar y los únicos que se benefician de los sistemas de apuestas son los autores de los libros que los promocionan.
Comienza jugando despacio haciendo una o dos apuestas de dinero real hasta que le familiarices y te sientas cómodo con el juego. Evita tomar riesgos demasiado grandes y jamás apuestas todo tu bankroll en un giro de ruleta, solo sería nefasto para tu rutina de juego.
Determina los límites antes de jugar y divide tu bankroll o dinero de juego en varias sesiones. Si bien esto es recomendable para cualquier juego de casino, es especialmente importante para la ruleta ya que las ventajas de la casa son elevadas.
Si estás jugando en un casino real, ten en cuenta que los jugadores no recogen sus ganancias, el crupier lo hace por ellos. Cuando el crupier anuncia “no va más”, no puedes tocar, sacar ni agregar más fichas en tu apuesta. Los crupieres no pueden manejar dinero, por lo tanto si te quedaste sin fichas pones tu dinero enfrente tuyo. Por último, debes saber que no se permiten aparatos electrónicos de ningún tipo en una mesa de ruleta.


